
Me toca escribir mi parte del final, la historia que invente para dos y que jure que era eterna...
Fui yo el culpable, fueron mis desañoranzas...
No se si me pesan las cadenas, o el hilo que atamos por si nos alejamos el camino volver junto al otro, se enredo como cordon umbilical en mi cuello y me asfixio...
Estuve cerca y tan lejos de ti... Y te vi pero no como quisiste porque lo que tu me pedias era un amor de esos que salen en revistas un amor de telenovela y yo vivo un sueño...
No se si me ha conquistado o me ha engañado con las palabras que tu me pedias y que me guarde, y te di las muchas que calmaban las terribles tempestades pero dejandome sin fuerzas para continuar...
Tantas veces te busque oh amor mio entre tanta gente y no eres tu no soy yo, esta no es tu historia ni es la mia, solo que se me apago a fuego lento tu luz...
Y te perdi sientiendo ahora en mis pulmones el mar de tu adios... poco a poco se va nublando mi camino... ya no escucho el palpitar de mi corazón que a tu ritmo bailaba... que calor le dabas con tu luz mi estrella a mis manos temblorosas...
Que horror el sin sabor de ya no tenerte... Pero valio la pena... Estas tan brillante que ahora brillas en la mañana, ahora eres un sol y a muchos con tu luz ayudas...
Espero que sueñes trescientas y una vez, mañana al despertar el mundo habrá cambiado...
Nota: agradezco a Daniel Betancourt por ser fuente de inspiración al momento de escribir estas palabras.


